|
 Este yacimiento esta formado por el poblado ibérico y por tres sectores de Necrópolis.
El poblado Este núcleo se fundó entre los siglos VI ac y el S.I de nuestra era, cuando se abandonó. Ocupa un emplazamiento que no fué escogido por casualidad, ya que desde el punto más alto del poblado se puede ver buena parte de la Terra Alta. Este punto es una torre construida con piedra seca, que tiene una alzada máxima de 8,6 metros y que formaba parte de la estructura defensiva del poblado, junto con una muralla perimetral. Su forma elíptica la hace muy singular, ya que solo se han encontrado silimlares en algunos puertos del Mediterráneo como en la parte oriental de la isla de Sicília. Además, el poblado tiene algunas características similares a los poblados más próximos, como el de San Antonio, de Calaceite, el del Tossal del Moro de Pinyeres, de Batea, y el del Puig de la Nau, de Benicarló. El poblado de Gandesa tenía una superfície de 3300 metros cuadrados, la cual cosa lo convertia en el más grande de su entorno.
Las excavaciones realizadas confirmaron el poblado como uno de los yacimientos íberos más importantes de Cataluña. Más concretamente se descubrieron tres habitaciones en las que hubo, hace más de 2000 años, un taller de confección de tejidos de lino. En una de las habitaciones hay dos dipósitos rectangulares y impermeabillizados con arcilla dónde se encontraron restos de lino macerado del que se conseguia la fibra para tejer. En este recinto también se encontraron 107 piezas de tejedora, como los contrapesos utilzados en las rudimentáreas máquinas de la época. En la segunda habitación se descubrieron restos de grandes recipientes de cerámica, hecho que indica la possibilidad de que se utilizara de almacén. En la tercera hay un fuego a tierra redondo que ocupa casi toda la habitación.
Estos restos, junto con la cerámica fenícea y griega, confirman que los primeros pobladores del Coll del Moro se incorporaron a las civilizaciones antiguas del Mediterráneo junto con las comunidades vecinas de los yacimientos más próximos, que se denominan ilercavones.
Los sectores de necrópolis Los 3 sectores de la necrópolis estan localizados en el lado norte de la carretera y tienen una extensión aproximada de 1km. En orden de este-oeste las distintas áreas se suceden en el siguiente orden: Calars, Camp Teuler y las Maries. El sector de Calars, donde actualmentae hay el monolito que conmemora la Batalla del Ebro, ocupa un espacio de unos 48 m de largo y 16 m de ancho, con una área de 786 metros cuadrados y 20 estructuras funeráreas. A unos 14 metros se encuentra el sector de Camp Teuler, con 80 metros de largo y 42 metros de ancho, una superfície de 1920 metros cuadrados y 60 estructuras funeráreas. Las Maries se encuentran a 500 m, pero de este sector aún no se conoce la extensión exacta, aunque podria superar los 3500 metros cuadrados. Hasta hoy se han localizado 49 estructuras.
La necrópolis nos permite conocer los rituales funeráreos de las comunidades autóctonas a traves de los túmules de la incineración. Los túmules son estructuras circulares y cuadradas de piedras que, cubiertas de tierra y identificadas por una estela funerárea, guardaban en su interior las urnas de cerámica en las que habia las cenizas y las pertenencias de la persona enterrada.
De la observación de la Necrópolis se pueden deducir jerarquías de la sociedad preibérica, ya que existen diferentes tipos de túmules. Aunque todos son individuales, hay distintos tamaños: desde 3 metros de diámetro y casi 2 metros de altura a los que, con la misma altura, solo tienen medio metro de diámetro. Éstas diferencias dan credibilidad a la hipótesis de que hace más de 2500 años habia distintos estamentos sociales. Las personas con más poder, como la cabeza del poblado o el xaman, ocuparian los túmules más grandess, que también podrían haverse convertido a lo largo del tiempo en tumbas significativas para todos los pobladores, como se intuye por el hecho de que algunos túmules tienen en su alrededor otros de más pequeños.
|